El trabajo a través del teatro y el juego dramático, atiende de forma global las diferentes dimensiones del niño/a, puesto que con las obras de teatro que realizamos trabajamos tanto el desarrollo motriz, el cognitivo, el estético, el socio afectivo y el expresivo. Mediante el teatro el alumnado se mueve, baila, aprende que hay turnos de habla para comunicar, se habitúa a escuchar a quien habla, memoriza fragmentos de texto, realiza creaciones plásticas para hacer decorados y disfraces, se esfuerza por pronunciar correctamente, por hablar delante del público y vencer la timidez... además de trabajar de forma cooperativa con sus iguales y con los adultos. Por tanto, se cubren así, diversas de las necesidades de los niños y niñas de esta etapa.